Todos los textos de este Blog se encuentran registrados en el Registro de la Propiedad Intelectual. Reservados todos los derechos.

jueves, 25 de julio de 2013

Vivir un nombre

Una súbita esperanza se juega el sol en mi garganta
en esta mañana con olor a café y hierba mojada.
Recuerdo hoy el día que inventé
un nombre en el que vivirme y
perderme en un cuerpo encendido
sin candiles que me guiaran.

Fueron días sin intrusos y noches de herrumbre
que obligaban al abandono en los patios de la infancia.
Sigiloso y taciturno llegó el corazón blindado
y el adiós de la ceniza en los labios.
Y los andenes, los puertos y esas ráfagas de espanto
en las voces que anunciaban el destierro en la media noche.

Ahora sé que no es bueno inventar un nombre
donde yacen todos los gemidos de una historia que no me pertenece,
con sobresaltos y simas llenas de asombro.
En las letras del nombre que nunca debí cambiar
habita un rumor de ojos inquietos y
solo un nombre sin sortilegios ni relojes me espera.