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sábado, 15 de octubre de 2011

Sueños de rojo y quimeras

Tras el presunto desorden de las nubes busco las voces que calman este irse a pique del mundo loco y hostil.
Aún cuando me hago invisible, el olvido sigue pareciéndome algo opaco y estéril y queda suspendida en el aire una melodía antigua que salva o condena.
Sobre los escombros o el desencanto, por suerte, se gesta la esperanza de los cuerpos líquidos que saben balancearse en los trapecios, cuerpos obligados al peaje pero que saben hacernos creer de nuevo que las cosas pueden ser distintas a como las han diseñado unos pocos, que hay otros mares posibles.
A veces me gasto en los sueños de cafés con cigarillo y quimeras improvisadas con sabor a vodka, sueños de auditorios vacíos y el clamor de miles de personas bajo los paraguas rojos y la lluvia fina que renueva las ganas y la lucha compartida.

Otras muchas, es suficiente traspasar el deseo translúcido y atracar con dignidad en el lugar donde se está dispuesto a morir, junto al aliento persuasivo que enloquece, junto a las manos que escriben la historia de forma diferente y honesta, sin lenguajes extraños por descifrar, sin telegramas polvorientos que languidecen en cajones con corazones irreconciliables.
Todas estas cosas vienen a rondarme esta mañana en la que por primera vez me ha parecido sentir el otoño y cuyo aire se llenará de plegarias y gritos al unísono en unas pocas horas.


13 comentarios:

  1. ya te lo he dicho... pero tengo que repetirtelo...
    mira que escribes bonito...
    gracias... porque es un placer pasar por estas orillas a descansar de las rutinas...
    muchos besos y un abrazo!

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  2. Maravilloso sueño en rojo, maravillosas palabras como siempre hilvanadas con una sensibilidad y una belleza muy especiales. Un saludo y que ese otoño vislumbrado te traiga lo mejor. Un saludo

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  3. ¡Resuenan al unísono tantos paraguas rojos, y tú con tu templanza, con tu mirada serena y atenta que se va vistiendo de otoño, nos recuerdas que el amarillo debe quedarse entre hojas rojizas y no habitar las carteras de algunos seres grises! Un abrazo. Índigo.

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  4. Has logrado hacerme soñar en ese color carmesí que solo se alcanza en los sueños en los que el amor es protagonista.
    Un abrazo enorme.

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  5. "Todas estas cosas vienen a rondarme esta mañana en la que por primera vez me ha parecido sentir el otoño y cuyo aire se llenará de plegarias y gritos al unísono en unas pocas horas. "

    ¿Oíste ayer mi grito?

    ¡Que forma tan bella de hablar del grito global y de la esperanza de que otro mundo es posible!

    Un besazo
    Mercedes

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  6. Cuidado con el otoño.
    Es desgarrador para las personas sensibles.

    Besos.

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  7. El otoño, muchas veces es una forma de la melancolía.

    Un saludo.

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  8. Ah, el otoño, que llegue de una vez!!!!!!! :P Besitos.

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  9. Cuánta riqueza te ronda en este otoño que resulta hermano pequeño del verano...

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  10. Aunque el mundo se merezca una reprimenda, en esta introspección matutina te zarandeas muy bien en tu columpio de palabras... Eres de raza (y lo sabes).
    Saludos para el sur.

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  11. Saludos, Erato. A mi hijo Rafael Ángel, que recientemente le dedicó un poema a usted en el blog de él, le encantaba A orillas del Rhin.
    Mi hijo ya no está entre nosotros, desafortunadamente. Le ruego, si no es molestia, que transmita la noticia a los blogueros que usted conozca que pudieran estar interesados en saber esto.

    Espero que no deje usted de escribir como lo hace.

    Con todos mis respetos,

    Federico.

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  12. Comienza el otoño y el viento no hace más que susurrárlo.

    Tus letras siempre me dejan pensativa... Me gusta perderme en ellas.

    (Mi email: saracoca@gmail.com) Dime algo y quedamos para ese café.

    Besosss

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  13. Gracias a todos, a cada nombre propio y la historia de quienes visitáis estas orillas.Un abrazo grande

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